El árbol de los sueños compartidos

Técnica: Estructura de contrachapado con forma de árbol geométrico iluminado con LED. En sus ramas, seis cajas hexagonales (funcionan visualmente como frutos) para que las personas visitantes depositen tarjetas de cartón con sus respuestas a preguntas planteadas.
En la instalacion se dispone de seis tarjetas con preguntas diferentes que, al finalizar el recorrido, las personas integran progresivamente a la instalación. El árbol se interpreta como metáfora de crecimiento compartido y proyección hacia futuros posibles, y cada tarjeta actúa como un injerto individual que se incorpora a una memoria en construcción.
La obra dialoga con la tradición del árbol como símbolo universal en el arte, desde los árboles genealógicos medievales pintados en pergamino hasta los árboles de la vida en la cerámica popular latinoamericana, siempre como vehículo de memoria colectiva y proyección al futuro. La luz y la interacción producen una estética contemporánea que combina participación, juego visual y construcción colectiva orientada hacia la esperanza y la creatividad.