Un espacio, muchas identidades
Técnica: Instalación compuesta por ocho pequeñas figuras humanas articuladas de PVC, que sostienen colectivamente una tira continua impresa con diez banderas identitarias del espectro LGBT+, dentro de un cubo de acrílico transparente.
Las figuras neutras, como maniquíes de boceto, desplazan la atención hacia las banderas, que se convierten en las protagonistas de la diversidad simbólica.
La obra recupera la tradición artística de representar cuerpos en movimiento colectivo, desde los frisos del Partenón hasta las figuras de Keith Haring, y la transparencia del cubo sugiere que la visibilidad no es un privilegio sino una condición necesaria para la convivencia. La escena construye una imagen de comunidad donde las narrativas de identidad, históricamente invisibilizadas, ocupan el centro, recordándonos que la diversidad es el fundamento de cualquier escena colectiva posible.