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¿Quién es Diana Mendoza?

Soy una mujer trans de 24 años, técnica en optometría graduada de la Universidad Andrés Bello. Actualmente, soy activista por los derechos LGBT+ y dinamizadora en el CENTRO DIKÉ. Mi trabajo me permite abordar temas que importan a personas que comparten mis vivencias, especialmente a mujeres trans que experimentan violencia constante. Vivo con mi madre y mi hermano, quienes son mis mayores apoyos.

 

¿Cómo fue tu proceso de entender que eras una persona trans?

Desde muy pequeña, me identificaba con lo femenino. Aunque no tuve orientación específica, desde los cuatro años me sentía más conectada con las actividades y juegos de mis primas. Esos recuerdos de infancia, donde me vestía con las faldas de mi tía y compartía juegos con mis primas, me han marcado profundamente. Siempre supe que era diferente, pero he aprendido a ver esa diferencia como algo positivo y valioso.

¿Has tenido momentos de realización en los que percibiste más satisfacción de vida?

Uno de los momentos más satisfactorios fue cuando inicié mi terapia de reemplazo hormonal. Por primera vez, me sentí plena y realizada al ver que comenzaba a expresar externamente lo que siempre había sentido por dentro. Estos cambios han mejorado mi autoestima y me han ayudado a superar la depresión. Aunque el proceso fue difícil, enfrentarlo me ha dado la valentía para construir una mayor confianza en mí misma. Naturalmente, también me enorgullece recordar mis logros académicos, como destacar en mis calificaciones, realizar prácticas clínicas y obtener mi título universitario.

 

¿Recuerdas a algunas personas que te apoyaron en tu proceso?

Muchas personas han sido clave en mi historia. Desde compañeros de universidad y amigos del trabajo, hasta mi madre, quien ha sido un pilar fundamental en mi vida. A pesar de las dificultades, siempre ha tratado de comprenderme y apoyarme, lo cual ha sido invaluable para mí.

 

¿Cómo te has abierto camino en todos tus entornos siendo una mujer trans?

Abrirse camino en este país es complicado, pero no imposible. A lo largo de mi vida, he encontrado personas aliadas que me han ayudado a crear un entorno seguro y positivo. Creo que es fundamental buscar soluciones y rodearse de personas que nos apoyen en nuestros esfuerzos, en lugar de enfocarnos en los conflictos.

¿Cuáles son tus planes y metas?

Tengo muchos sueños y metas, entre ellos, establecerme en una casa propia y obtener mi propio vehículo. También quiero seguir formándome académicamente en otra disciplina, ya que me encanta aprender y expandir mis conocimientos.

¿Qué mensaje envía Diana Mendoza?

La vida está llena de desafíos, pero también de oportunidades para crecer y aprender. Desde muy pequeña, aprendí que ser diferente no es algo malo, sino una fuente de fortaleza. Cada experiencia, cada obstáculo superado, me ha permitido descubrir quién soy y abrazar mi identidad con orgullo. Sé que el camino no siempre es fácil. A veces, nos sentimos atrapadxs o incomprendidxs, pero es en esos momentos cuando debemos recordar que la valentía de ser una misma es lo que nos define. Mi madre siempre me enseñó que rendirse no es una opción, y yo quiero transmitirles esa misma convicción. Sigamos adelante, enfrentemos cada adversidad con la certeza de que somos capaces de lograr nuestros sueños. Busquen el apoyo de quienes los rodean, cultiven vínculos de amor y respeto, y no permitan que nadie los haga sentir menos de lo que realmente son. La vida es un proceso de aprendizaje continuo. Aprendamos de nuestras experiencias, crezcamos con cada reto, y nunca dejemos de soñar.

 

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